En un momento tan duro como es la pérdida de un ser querido, la aportación y el trabajo de Francina fueron fundamentales para poder afrontar todo lo que implica organizar la ceremonia y todo lo demás. Estuvo con la familia en todo momento, ofreciendo apoyo, y sus palabras nos ayudaron muchísimo.

Y lo más importante: hoy, dos años después, seguimos en contacto y seguimos hablando. Siempre la llevaremos en el corazón. Gracias, Francina.