En momentos difíciles y duros, tu comprensión y empatía nos ayudaron mucho a gestionar la pérdida de nuestro querido padre. Desde la recogida de información sobre cómo era él, hasta la delicadeza en todo el proceso y la profesionalidad durante la ceremonia, tu acompañamiento nos sostuvo enormemente. Siempre agradeceremos la personalización de la despedida, porque no queríamos un adiós estándar. Francina, muchísimas gracias por todo.