Testimonios

Rincón de recuerdo y agradecimiento

Aquí podrá leer las palabras que me han hecho llegar algunas familias que me han confiado sus despedidas: cómo las vivieron y qué significó para ellas sentirse acompañadas.

Cada despedida deja una huella, y entre cada familia y yo se crea una historia compartida, un vínculo y un agradecimiento mutuo. Este espacio es también un rincón para la memoria, donde doy voz a las familias y recojo la huella que las personas queridas han dejado en vosotros. Gracias de todo corazón a todas las familias que habéis querido compartir vuestra experiencia.

Si tú también quieres dejar tu testimonio, envíame tu mensaje.

Josué Cucala Colominas

Josué, nuestro hermano marchó de una forma tan inesperada que nos quedamos muy tristes y apagados. Con Francina pudimos charlar y entrar en nuestros recuerdos de familia de una manera muy íntima, sincera, respetuosa y tierna. Fueron unos momentos muy bonitos de conexió con nuestros recortes de vida compartidos con Josué. Cuando Francina dirigió el acto de despedida habló de él y de cómo era y como vivió, y esto nos hizo sentir muy cerca de él, reconociéndolo en sus palabras. Cuando Francina dirigió el acto de despedida habló de él y de cómo era y como vivió, y esto nos hizo sentir muy cerca de él, reconociéndolo en sus palabras. Sentíamos que lo teníamos cerca disfrutando también de la canción. Gracias Francina por los poemas, por tus palabras, por tu acompañamiento.

Familia del Josué

Ramón Segarra Ferrando

Mi hija y yo no te conocíamos, pero solo verte nos transmitiste confianza y tranquilidad. Nos pediste que te contáramos cosas de Ramon —marido y padre—, anécdotas y sentimientos…

La verdad es que su viaje, a través de tus palabras, fue muy emotivo y hermoso. La música y sus fotografías de cuando era pequeño fueron estupendas. La paz lo envolvía todo. La verdad es que su viaje, por medio de sus palabras, fue muy emotivo y bueno. La música y sus fotografías de cuando era pequeño fueron geniales. La paz lo envolvía todo. Gracias, Francina, por tu amistad actual y por aquella despedida terrenal tan única.

Familia de Ramón.

Jèssica García López

Quiero agradecer profundamente a Francina la forma tan humana, respetuosa y sentida con la que ofició la ceremonia de despedida de mi hermana Jéssica. Su acompañamiento fue cálido, empático y muy necesario en un momento tan doloroso para nuestra familia.


Francina supo crear un espacio íntimo y lleno de respeto, donde pudimos honrar la memoria de Jéssica con palabras sinceras y un ambiente de recogimiento. Cada gesto suyo, cada palabra compartida con delicadeza, transmitió paz y esperanza a todos los presentes, ayudándonos a despedirnos desde el amor y explicando perfectamente cómo era mi hermana y cómo veía la vida.

Estamos muy agradecidos por su profesionalidad, pero sobre todo por su calidez y humanidad. Gracias, Francina, por guiarnos en esta despedida con tanta delicadeza y amor.

Família de la Jèssica.

Mireia Hidalgo Sala

La despedida de Mireia no hubiera sido lo mismo sin el papel de Francina.

Para nosotros, encontrarnos con Francina para oficiar la ceremonia fue como un punto de luz en medio de tanta oscuridad.

Perdimos a Mireia en un segundo, sin que la vida nos avisara… y su propia experiencia vital fue una especie de terapia en el momento de reunirnos. Además, supo expresar ante tanta gente cómo veíamos la vida en casa.

Neus, hermana de Mireia, y familia.

Marta Claramunt Canals

En un momento tan duro como es la pérdida de un ser querido, la aportación y el trabajo de Francina fueron fundamentales para poder afrontar todo lo que implica organizar la ceremonia y todo lo demás. Estuvo con la familia en todo momento, ofreciendo apoyo, y sus palabras nos ayudaron muchísimo.

Y lo más importante: hoy, dos años después, seguimos en contacto y seguimos hablando. Siempre la llevaremos en el corazón. Gracias, Francina.

Sergi, esposo de Marta.

Fortunato Frías González

En momentos difíciles y duros, tu comprensión y empatía nos ayudaron mucho a gestionar la pérdida de nuestro querido padre. Desde la recogida de información sobre cómo era él, hasta la delicadeza en todo el proceso y la profesionalidad durante la ceremonia, tu acompañamiento nos sostuvo enormemente. Siempre agradeceremos la personalización de la despedida, porque no queríamos un adiós estándar. Francina, muchísimas gracias por todo.

Familia de Fortunato.

Mercè Granell Vendrell

En la vida nos cruzamos con personas que, sin saberlo, son ángeles que nos acompañan a transitar momentos muy duros y complejos de una manera indescriptible e impagable. Para mí, esa persona fue Francina. No solo supo comprender cómo era Mercè y transmitirlo con sus palabras, sino que nos dio la fuerza necesaria para poder despedirnos de ella de una forma hermosa e inolvidable, un recuerdo que permanecerá para siempre en quienes estuvimos presentes en la ceremonia. Siempre estaré agradecida a Francina por habernos ayudado y acompañado al inicio de este camino que es el duelo.

Anna, hermana de Mercè.

David Pérez Sempere

Francina dibujó con palabras un retrato de mi hermano de una manera muy respetuosa y a la vez muy cercana. No nos conocíamos cuando tuve que explicarle cosas sobre él y sobre su vida, y gracias a su sensibilidad pude describir por qué David era una persona tan importante para todos nosotros.

Agradezco a Francina el apoyo que nos ofreció en unos momentos tan difíciles para toda la familia.

Blanca, su hermana.

Lydia Queralt Ros

Muchas gracias, Francina, por acompañarnos y por ofrecernos un espacio de apoyo y comprensión desde un lugar tan humano e íntimo. Recogiste con gran fidelidad la esencia de nuestra madre, y todos los que la queremos la sentimos muy cerca a través de tu voz.

Su esposo, hijas y nietos.

Pau Pascual Duran

Cuando Pau nos dejó de forma inesperada, Francina (que era compañera mía en una coral) acudió rápidamente en mi ayuda. Vino a casa y habló con un hermano, un amigo, conmigo —su esposa— y con sus hijos. A partir de nuestras conversaciones elaboró un texto describiendo a Pau como si lo hubiera conocido. Las personas que me acompañaron a la ceremonia pudieron hacerse una idea de cómo era él gracias a sus palabras. Creo que Pau no podría haber tenido mejor despedida que la que ella organizó, explicando la muerte como un paso más dentro de nuestra existencia. Nadie como ella entiende el sentido trascendental de la muerte. Nunca tendré palabras suficientes para agradecérselo.

Su esposa Raquel y sus hijos.

Decir adiós con amor es la mejor manera de honrar una vida.

Asegúrese de que el homenaje final esté hecho con el corazón.